Etapas y ciclos vitales en la vida de una Mujer

Aquí un post que marca un nuevo enfoque dentro de todo lo que vas a encontrar en BalanceArte a partir de ahora. También, el inicio de un nuevo reajuste en mi carrera profesional.

Y quizás te preguntes…

¿Por qué esta temática, Helena?

Pues bien, se trata de una temática que lleva varios años latiendo dentro de mí, que muchas de las que me conocéis sabéis bien que hace tiempo que se está cociendo a fuego lento. Las que me conocéis de hace menos tiempo, quizás ya lo estéis palpando en cada contenido que os comparto últimamente.

La cuestión es:

  • Después de más de 18 años de formación y experiencia clínica acompañando a mujeres en distintos momentos y fases de su vida, tanto en el terreno más orgánico y corporal (como fisioterapeuta, PNI e instructora de Yoga), como en el terreno psicoemocional (como psicóloga e instructora de Mindfulness y meditación) siento que llegó el momento de reencuadrar todos estos aprendizajes, integrarlos también con mis propias vivencias como mujer y ofrecer un formato ameno, nutritivo y de acompañamiento a mujeres. Sea cual sea su momento de desarrollo.
  • La Salud Psicoemocional femenina necesita ser reconocida, escuchada y compartida por Comunidades de mujeres que tejen vínculos y relaciones saludables. Y qué mejor que ser tomada por alguien que conoce estas bases como mujer y como profesional, desde una visión Integrativa.
  • Nos nutriremos de recursos y herramientas de todas y cada una de las disciplinas de cuales he aprendido muchísimo a largo de todos estos años. Atendiendo, especialmente, a los cambios, adaptaciones y crisis psicoemocionales que atravesamos como mujeres.
  • Además, la realidad es que, cada vez más, me encuentro acompañando a más mujeres en sus propios procesos… Mujeres de distintas edades, con distintas vidas, y que ¡me ayudáis día tras día a despertar mi curiosidad y vínculo con la ‘Feminidad’!

¿Por qué ahora? ¿Este mes de mayo?

Quise aprovechar este mes de mayo para dar luz todo esto que te cuento, por varios motivos:

  1. En mayo estalla de lleno la primavera, inundándonos con sus colores y aromas más intensos… así que me dejé arrastrar por su fuerza e impulso para hacerlo.
  2. Ya son 2 años de aquel confinamiento tan bestial que a tod@s nos ha cambiado y transformado en algún que otro nivel (personal, social, laboral, etc.)Nos nutriremos de recursos y herramientas de todas y cada una de las disciplinas de cuales he aprendido muchísimo a largo de todos estos años. Atendiendo, especialmente, a los cambios, adaptaciones y crisis psicoemocionales que atravesamos como mujeres.
  3. En mayo de hace 3 años, precisamente, entré en el tercer trimestre de mi primer embarazo. Lo recuerdo como uno de los momentos más radiantes de mi vida.
  4. Además, mayo siempre causó en mí la sensación de inicio hacia un nuevo cierre de etapa. Marcado por el final del curso escolar que dará paso a un nuevo período, más o menos largo, de vacaciones. (En mi caso, tanto en el ámbito personal como laboral, casi siempre coincidío así.

Así es que, aprovechando todo lo que mayo mueve y remueve en mí (y en todas nosotras), este mes compartiré contigo todo eso que se viene a partir de ahora…

¡Ciclos y etapas vitales en la vida de la Mujer!

Empecemos por el principio: La ‘Infancia’

Esta etapa comprende los años que van desde el nacimiento hasta los 6 años (primera infancia) y hasta la menarquia (primera regla), entorno a los 11 años.

No hay demasiadas diferencias en el desarrollo entre niños y niñas, por lo que, lo más relevante en esta etapa son los aprendizajes entorno al descubrimiento del mundo que nos rodea de bien pequeñas.

Entonces, en la infancia, las niñas:

  • Desarrollamos nuestros primeros vínculos y relaciones sociales
  • Construimos muchas de las creencias y valores que nos acompañarán a lo largo de nuestra vida
  • También, algunas habilidades relacionadas con el lenguaje, la memoria y otras áreas cognitivas, socio-emocionales y a nivel motor.

Los padres (y especialmente la madre en los primeros meses y años de vida) serán su principal hábitat y puente de conexión con el resto del mundo. Se dice que el clima que los padres generen en casa, será el clima entorno al cual la criatura establezca sus bases.

Continuemos con la transformadora ‘Adolescencia’

La adolescencia es, para much@s, una etapa de transición más que un etapa propiamente como tal. Y, en cierto modo, estoy de acuerdo con ello. Por ese motivo, la adolescencia, va acompañada de notables cambios que van mucho más allá de los evidentes cambios físicos. Hablamos de importantes cambios para el desarrollo tanto a nivel psíquico como hormonal o, también, a nivel emocional o relacional. Los cambios en la adolescencia pueden causar gran confusión y reactividad, tanto para la persona que los vive en propia piel, como para aquell@s que l@s acompañamos de cerca (padres y madres, tí@s, amig@s, tutores/as, familiares, etc.)

La adolescencia representa la transición entre niñez y adultez.

Cuando una mujer vive su adolescencia, se siente muy adulta, aunque todavía no lo es; tampoco es ya una niña, a pesar de que todavía convive con ella. Y precisamente, por toda esa transformación, la adolescente tiende fácilmente a sentir enfado, rabia, confusión, necesidad de reafirmación y validación, entre otros.

Dentro de la propia adolescencia, podemos identificar 3 subetapas:

  • Preadolescencia: comprende la pubertad, aproximadamente, entre los 8 y los 11 años. Se trata del momento donde los cambios físicos cobran mayor importancia. Durante este período es importante atender a la ansiedad y preocupación experimentada, a menudo, entorno a cambios de peso, volumen en el cuerpo, etc. y la relación que ello puede conllevar, por ejemplo, con la dieta. Por ese motivo es tan importante la educación y prevención en las jóvenes y su familiar o entorno, que podamos anticipar los cambios propios y naturales que vivirá la mujer adolescente, detectando cualquier malestar o conducta que pueda ser perjudicial para su desarrollo. Algo que, a pesar de todo el trabajo que ya se está haciendo, incluso a día de hoy, queda mucho por hacer.
  • Adolescencia: hablamos de las edades comprendidas entre los 11 y 15 años. Durante este período, los principales cambios en las mujeres, se dan a nivel cognitivo y social. Es el momento en el que los padres dejan de ser el principal centro social y relacional. Los amigos y el resto de entorno social pasan a ser el centro de sus relaciones.
  • Adolescencia tardía: la transición final hacia una mujer adulta. Nos encontramos con 15 – 19 años y con importantes cambios en la concepción de las cosas, los pensamientos y los espacios temporales, desarrollándose nuestro pensamiento a largo plazo.

Si algo caracteriza la etapa de la adolescencia es, sin duda alguna, la aparición de la primera regla (menarquia) y la transformación a todos los niveles de desarrollo de nuestro Ser. La mujer adolescente revisará sus valores y creencias. También lo hará con sus percepciones, acerca de sí misma y del mundo que la rodea.

El papel de los padres y la comunicación que se establezca con ellos, de nuevo, cobrará gran relevancia a lo largo de esta etapa vital.

Adentrémonos de pleno en la ‘Etapa cíclica’ de la Mujer

En la adolescencia, la mujer ya dio inicio a su ciclicidad. Algo que nos diferenciará en gran medida del desarrollo lineal característico en la vida del hombre.

Desde los 19 a los 25 años, aproximadamente, la mujer vive su etapa de juventud. Se trata de una etapa de cierto equilibrio y estabilidad en que el autoconocimiento y la aceptación de una misma denotan un entorno saludable y que ofrece sostén.

La maternidad ya puede darse en cualquier momento. De hecho, a partir de este momento, la maternidad será clave en nuestra experiencia como mujeres. De una forma u otra, durante esta etapa la maternidad se piensa (a favor o en contra), se siente (o no) y, en caso de llevarse a cabo, es cuando se da. Aunque todo eso se diga muy rápido por aquí, hablamos de decisiones y vivencias que cambiarán por completo el transcurso y la experiencia de vida de la mujer en todos los aspectos de su vida (carrera profesional, entorno familiar y de pareja, social, etc.). Tanto para aquellas que lo desean, como para aquellas que no, así como para las que la lleven a cabo, como para aquellas que no, la vida se replantea.

En todo caso, la etapa cíclica de la Mujer estará caracterizada por dos grandes ciclos:

  • Los ciclos de las menstruaciones regulares que tenemos mes a mes (hablaremos de ese poder en nosotras más adelante, en otros posts)
  • Los posibles ciclos gestacionales que la mujer lleve a cabo a lo largo de su etapa fértil

Transitemos por el ‘Climaterio’

Se trata del período de transición entre la mujer adulta cíclica y la mujer adulta que deja de sangrar en cada ciclo menstrual. La mujer regresa a un desarrollo más lineal, similar al que llevó el hombre.

El climaterio o menopausia se da entre los 45 y 55 años. Y la antesala de este fenómeno es la ‘perimenopausia’, que ya inició entre 2 y 5 años antes, con cambios hormonales que modificaron los niveles de progesterona a la baja. Provocando, de ese modo, desajustes o retrasos en el sangrado y ciclo habitual y que terminarán cesando este proceso.

En esta etapa, podemos decir que la mujer ha evolucionado en todo su potencial físico, biológico, psíquico, laboral… La mujer, suele llegar a su madurez de forma más firme, segura y con mayor autocontrol acerca de sus sentimientos.

Similar a lo que le ocurrió en la adolescencia, la transición que supone esta etapa, generará unos cambios hormonales, físicos y psicoemocionales en la mujer que son inevitables. Precisamente por este motivo, pueden aparecer:

  • Efectos físicos: ‘sofocos’ y sudoración, sobretodo nocturna, cefaleas o infecciones de orina
  • Fluctuaciones emocionales: como la apatía o la irritabilidad

Situaciones que deben ser bien acompañados y sustentados, que podrán transitarse de mucho mejor forma si cuidamos de unos correctos hábitos de vida. Sobretodo, en cuanto a alimentación y movimiento nos referimos.

Por ejemplo, ¿Algunos nutrientes imprescindibles durante esta etapa?

  • Vitamina D
  • Calcio
  • Magnesio
  • Zinc
  • Vitamina C

En siguientes posts seguiremos hablando de ello y ampliando esta información. Por ahora, en el Club BalanceArte, ya puedes empezar a cuidar de todo ello (si no lo conoces, puedes sumarte cuando quieras ¡Te esperamos con una prueba de 14 días gratis!)

Envejecemos con la ‘Madurez’

Después de todos estos procesos y evoluciones, la mujer se adentra a la ‘tercera edad’ ( se considera a partir de los 60 años), última etapa de nuestras vidas. Una etapa que puede durar muchísimos años todavía. Marcada por una gran madurez y sabiduría, donde la mujer ocupa un relevante papel dentro de la estructura de la propia familia así como en la sociedad (ofrece su ayuda, su tiempo, el cuidado a los hijos y nietos, participa en actividades sociales, etc.).

La verdad es que, también, a partir de este momento la reversión y el deterioro en la salud se hacen cada vez más evidentes. Por ese motivo, insistimos de nuevo en que un estilo de vida activo, el mantenimiento de relaciones sociales y los buenos hábitos de higiene y alimentación serán muy importantes.

¡Cuida estos aspectos para poder vivir plenamente cada etapa, envejecer saludablemente y de la mejor forma posible!

A todas, ¡Gracias por vuestra confianza!

Vuestra experiencia, VOZ y presencia a partir de ahora son muy relevantes. Pues serán la nueva brújula dentro de este espacio, BalanceArte.

Yo, ¡Os sigo y acompaño!

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