¡Integra tu suelo pélvico a tu día a día!

Normalmente cuando algo se encuentra escondido, no lo tenemos en cuenta o, incluso, ¡ni siquiera nos acordamos de que existe! Sin embargo, no ver algo de forma directa, no significa que no sea importante. Es más, las cosas que no vemos, a menudo tienen una función esencial que trabaja en silencio.

Una de estas partes poco visibles es nuestro pélvico. Y, olvidarnos de ella, puede que provoque que un día por no tratarlo con la importancia que merece, nos de problemas, así como, disfunciones. Seguramente el origen de todo esto sea la connotación de tabú, de censura…una etiqueta que se le ha quedado a esta parte tan importante para nosotr@s…

¿Y dónde localizamos exactamente al suelo pélvico?

Pues se encuentra en la parte inferior de nuestra pelvis, tapizándola.

La parte visible son nuestros genitales externos pero detrás de ellos hay mucho más! Dentro de la pelvis encontramos los órganos pélvicos que son la vejiga, el útero con las trompas de Falopio y los ovarios, la vagina y el recto (en el caso de la mujer). Estos órganos se mantienen en su ubicación optima gracias al sistema de contención formado por tejido conjuntivo: ligamentos, fascias… y después como red de seguridad, encontramos a los músculos que forman el suelo pélvico. Hay tres planos musculares, uno más profundo, otro intermedio y otro superficial. Si el sistema principal de sujeción falla, al final la musculatura no podrá aguantar el peso , dando lugar a disfunciones como un prolapso, incontinencia de todo tipo, etc. Para evitar estas disfunciones, vale la pena saber qué podemos hacer para evitar todo esto si aún no ha aparecido ninguna disfunción o evitar que vaya a más si ya está presente.


¿Queda claro que el primer paso que debemos dar para integrar al suelo pélvico en nuestro día a día es saber cómo es y cómo se comporta en nuestras dinámicas diarias?

Si te interesa conocer las herramientas que te acercan a un suelo pélvico saludable, sigue leyendo…

A no ser que nos pongamos un espejo delante o seamos realmente flexibles, es una zona costosa de ver. Colocar un espejo delante del periné, es una de las primeras indicaciones que doy a mis pacientes para trabajar esa conciencia y percepción tan necesaria que permite progresar en el tratamiento, ya que si no sabes cómo es esta zona tan íntima, difícilmente podrás trabajarla. Aunque, la exploración se hará al ritmo de cada un@ y según el caso y situación. No olvidemos que es nuestra parte más intima y que está muy ligada a muchísimas de nuestras vivencias vividas.

Así es que podemos empezar a integrar esta parte de nuestro esquema corporal por:

  1. Dar visibilidad y normalizar esta parte de nuestro cuerpo, también va a ser importante para dar voz a las disfunciones relacionadas con la esfera sexual. En muchas ocasiones, hablar de las molestias, dolores, miedos… se hace una montaña, y las molestias que se pueden acarrear acaban naturalizándose en nuestra vida. Las disfunciones sexuales pueden mejorar o eliminarse gracias al trabajo de un equipo multidisciplinar, donde la fisioterapia uroginecológica tiene un papel importante.
  2. En nuestro día a día, y cada vez más, también está presente la actividad física y aquí el suelo pélvico hay que cuidarlo sí o sí; sobre todo en los deportes de impacto como puede ser el running, el pádel, tenis, básquet, levantamiento de peso… todas aquellas actividades que conllevan saltar o aumentar la presión abdominal. No hay ningún problema en seguir practicando estos deportes siempre y cuando no haya ninguna disfunción o se haga un ejercicio preventivo para contrarrestar los efectos de esos impactos, como pueden ser los hipopresivos.
  3. Un pilar que también debemos tener en cuenta es la alimentación. Como ya sabemos a estas alturas, lo que comemos va a mejorar o a empeorar nuestra salud, además de los malos hábitos como puede ser el tabaquismo, el sedentarismo… Una alteración que padece mucha gente es el estreñimiento, y esto va a afectar a nuestro suelo pélvico. El hecho de no evacuar, además de todo el malestar que genera, provoca un aumento del volumen en la válvula ileocecal (parte final de colon) donde se acumulan las heces y aumenta el peso que debe soportar el sistema de sujeción. Además el hecho de que se deba “apretar” por la dificultad de eliminar la hez es, en sí, un acto prolapsante.

En resumen, llevar una vida activa, una alimentación óptima y una buena ingesta hídrica, va a mejorar el peristaltismo intestinal, haciendo que las heces estén más hidratadas y se pueda evacuar sin esfuerzo. Evidentemente se deben contemplar aspectos como la medicación, morfología de los órganos, y otros aspectos que puedan incidir directamente con la dificultad de la evacuación.

Nunca es tarde para empezar a cuidarse; a tenerse en cuenta y a conocerse mejor.

Artículos relacionados

Respuestas

Club BalanceArte

Disfruta de 14 días gratis.
Acceso a todos los contenidos sin límite

- PLAN DE ACCIÓN individualizado con seguimiento Trimestral y sesiones en DIRECTO cada semana.
-
Visualiza las sesiones en DIFERIDO en alta calidad
-Accede a las recetas saludables de la BIBLIOTECA de contenidosz
-Contacta de forma fácil y directa con el EQUIPO por chat
-Resuelve tus dudas en el FORO y CHAT grupal
-Comparte tu experiencia con el resto de la COMUNIDAD
- DESCARGA tus contenidos con la App y accede a ellos offline
-Aprovecha descuentos y otros beneficios exclusivos del Club